Estimados machaleños me entristece
profundamente tener que dirigirme a ustedes para comunicarles que, ejerciendo
mi derecho de ciudadano, he tomado la decisión de demandar a la Municipalidad
del Cantón Machala y a la Empresa Pública Municipal de Aseo de Machala, por su responsabilidad
directa en la contaminación del medio ambiente de la ciudad.
Nuestra Constitución reconoce el derecho
a una vida digna, a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado
libre de contaminación (Buen Vivir, sumak
kawsay), a la preservación, conservación de los ecosistemas y a la
prevención del daño ambiental. Sin embargo, estos derechos de interés público
no son respetados por las autoridades de Machala y la Provincia.
Desde el inicio de la actual administración municipal, presidida por el Ing. Carlos Falquez Aguilar, el manejo y operación del “relleno sanitario” de la Ciudad de Machala no se ha realizado, en contra de los términos y condiciones previstos en la Licencia Ambiental. Esto está afectando gravemente al ecosistema y a la salud pública de todos los machaleños y, muy especialmente, a los habitantes que residen en los sectores aledaños de ese “botadero”, erróneamente denominado “relleno sanitario”.
Debo decir, también, que el tratamiento
de los residuos sólidos no cumple con las normas técnicas de operación y,
además, no tiene cobertura diaria, lo que da lugar a la presencia de aves de
rapiña, roedores, moscas, malos olores, etc. Por otro lado, las sustancias nocivas, tóxicas y
cancerígenas formadas en ese “relleno sanitario” (los lixiviados), tampoco reciben
el tratamiento adecuado, y a causa del rebose del tanque como consecuencia de
las últimas lluvias, se están introduciendo en el estero "Cazacamarones".
Lo más grave y preocupante de esta situación, es que dichas aguas contaminadas
están siendo utilizadas por los machaleños.
Los lixiviados (líquidos que contienen metales
pesados como: Cromo, Níquel, Cadmio, Mercurio...), no sólo ocasionan la muerte
de la flora, la fauna del sector y contaminan las aguas superficiales y
subterráneas, sino que supone una amenazan a la salud con el agravante de
que en ese “relleno sanitario” se están depositando otros materiales
peligrosos, como los desechos hospitalarios e infecciosos.
Esta realidad evidencia que el Alcalde
Falquez y el Gerente General de la EMAM EP han actuado sin la más mínima noción
de responsabilidad medioambiental y han sido incapaces de planificar los
trabajos, de gestionar adecuadamente los dineros de la tasa de basura y de
prever el tiempo invernal para mitigar los daños medioambientales.
Machala vive un desastre ecológico que
atenta contra la salud pública de sus habitantes. Y por estas razones he
presentado sendas denuncias ante el Ministerio de Ambiente y el Ministerio de
Salud Pública, solicitando la adopción de medidas inmediatas (como la clausura
del relleno sanitario por ser atentatorio a la salud pública y contra el
medioambiente) y la aplicación de sanciones a sus responsables por delito
medioambiental.
ESPERO QUE LA FISCALIA
DE EL ORO FORMULE CARGOS A LOS RESPNSABLES DE SEMEJANTE DELITO MEDIOAMBIENTAL.

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